miércoles, 21 de mayo de 2014

¿Votamos o no votamos?

Pues muy bien, llevaba días queriendo escribir algo al respecto y conteniéndome. Muchos de los que me conocéis sabéis cual es mi postura. Yo no voto, no lo hago, porque no creo en delegar mis inquietudes políticas, pero sobre todo no lo hago, porque creo que la democracia representativa es el sistema político del Capitalismo. Sus Instituciones están creadas para unos intereses concretos, y por mucho que la gente normal (es decir, la clase obrera) las tome, cosa que dudo sinceramente, no se llegará nunca a hacer cambios significativos, pues lo impedirán con bloqueos económicos, con las armas etc, etc. Todo es muy  "democrático" hasta que pierden los de arriba. (¿Os acordáis de cuando se repitió el referéndum a Irlanda, porque salió no a la Constitución Europea?)

Pero, no estoy escribiendo este texto para hacer campaña por la abstención, creo que eso es cuestión de cada uno. En lo que si me voy a meter como elefante en una ferretería es en pedir ACTIVISMO POLÍTICO. 

Estoy un poquito harto estos días, como en las demás campañas electorales, de la gente que critica la abstención. Que si no sirve para nada, que si son votos para los dos partidos mayoritarios, que si somos culpables de que las cosas estén como estén. Incluso, muchos de ellos/as, se atreven a comparar a los abstencionistas con los apolíticos. Estoy cansado de ver (a pesar de estar totalmente de acuerdo) una cita de Bertolt Brecht del ignorante político comparándolo con los abstencionistas. Señoras y señores, no voy a negar que muchos de los abstencionistas sean apolíticos, que muchos ese día no vayan a votar, porque están mejor en la cama. Pero por favor, un poco de seriedad en la crítica. Muchos de los abstencionistas, lo somos por actitud política, pueden o no estar de acuerdo con ella, pero no hagan demagogia.

¿Quién es más apolítico, el que no vota o el que va a votar y se olvida  de todo lo que tiene que ver con la política durante cuatro años? No he visto nada de eso en sus muros. ¿Esos no son ignorantes políticos?

Así que por favor, el día 25 de mayo, voten o no voten, o voten a su abuela. Pero lo que tienen que hacer seguro, es el 26 estar ORGANIZÁNDOSE EN GRUPOS ACTIVOS, TANTO DE CONSUMO, COMO MILITANTES OBREROS, EN CENTROS SOCIALES, COLECTIVOS DE ESTUDIANTES, LIBERANDO ESPACIOS, en definitiva, haciendo POLÍTICA. 

Espero a todos/as ustedes, veros en las calles con la  garganta escocía de gritar y con muchas ganas de trabajo.

Salud y revolución!!!

Carlos Serrano Hermo

martes, 21 de enero de 2014

Reflexión sobre "Podemos"

Varias semanas después de que haya salido a la luz, la nueva iniciativa “Podemos”, es hora de hacer una pequeña reflexión y mandar un guiño a los/as compañeros/as que han emprendido este proyecto, a los que se han unido después y a los que se unirán muy seguramente luego. Pero también y como no podía ser de otra manera, voy a hacerles una crítica que no es muy nueva, ni muy diferente a la que se le hace a otros partidos de izquierdas, como tampoco lo es el proyecto en sí.

Compañeras y compañeros, desde el máximo respeto y cariño, y en contestación al manifiesto y en general a la iniciativa, no estáis haciendo nada nuevo. El problema, seguimos diciendo muchos, no es el bipartidismo, ni el de los ganadores, ni el de los perdedores, no es que los partidos no nos representen, ni que el rojo esté caduco. El problema va mucho más allá, es un problema de conciencia y de actuación. El problema es de las propias estructuras que mantienen esta sociedad que se cae. Esta Europa a la que os referís en vuestro manifiesto. Habláis de una “potencial mayoría social que desconfía del doble bipartidismo pero aprueba las reivindicaciones del 15M, apoya a la PAH y considera justo y bueno a Cañamero; la mayoría social que apuesta por esa ética común que exige pagar a los acreedores pero no a los chantajistas, que dice que robar está mal y por eso condena a los bancos y que considera que el derecho a una vivienda digna, a una escuela, a un tratamiento contra el cáncer, a una alimentación suficiente, a un mundo duradero, a la palabra libre y la libre autodeterminación están por encima de cualquier consenso destinado a enriquecer a los ricos”.

Muy bien, por supuesto que creo que existe esa potencial mayoría social, pero la o las preguntas que yo os lanzo son las siguientes. Esa mayoría social, ¿dónde compra? ¿Son solidarios con sus compañeros de trabajo? ¿Son capaces de arriesgarse por alguien a quien no conocen?, ¿Son capaces de autoorganizarse? ¿Son críticos con lo que les rodea? ¿Son autocríticos? Se quejan de la situación pero, ¿hacen algo a parte de salir con una pancarta? ¿Han cambiado su forma de vida?  

Desde que comenzó la crisis y surgió el 15M primero, y después las Mareas, ha habido un cambio de conciencia, con eso si estoy de acuerdo pero, ¿ha habido un cambio real de actuación en nuestras vidas?

Ahora llegan ustedes y plantean, con toda la buena voluntad un nuevo proyecto electoral con tintes novedosos, para romper las viejas dinámicas. Que quede claro, no dudo de su capacidad política, ni de su moralidad, sé que sois compañeros y compañeras mías, y que nos hemos visto muchas veces en la calle y que nos seguiremos viendo, pero traéis una nueva idea y pintáis el asunto como si fuera algo distinto. Perdónenme ustedes, pero no lo creo.

El problema no está ni en el bipartidismo, ni en que la izquierda se haya quedado obsoleta, ni en que haya un sectarismo de los que no se quieren manchar las manos participando en este juego electoral. El problema va mucho más allá, y con su experiencia política señores y señoras, ya deberían de haberse dado cuenta. El problema es que no hemos hecho un cambio de forma de actuación. Seguimos trabajando (los que lo hacemos) para los mismos, seguimos comprando a los mismos, seguimos teniendo el dinero en los bancos, seguimos pagando, casa, luz, agua y por supuesto, seguimos creyendo en las Instituciones. Seguimos en definitiva, en la misma rueda que nos trajo hasta aquí y ustedes plantean, continuar con lo mismo. Otra vez desde el máximo respeto y cariño, creo que se están equivocando.

Yo me quedo, con esa MINORÍA SOCIAL, de esa mayoría que ustedes hablan que protesta en las plazas y luego come en el Mc Donald, que sí ha empezado a darse cuenta del cambio de actitud. Esa minoría que trabaja con horizontalidad,  en grupos de consumo, cooperativas integrales, bancos de alimentos, huertos urbanos, centros sociales, tiendas gratis, okupaciones, expropiaciones de tierra, sacar dinero de los bancos y un largo etc…

Y para despedirme no puedo sino hacerles una cita que ya ustedes conocen y que es muy típica. Porque yo al igual que ustedes, no planteo nada nuevo:

¡¡¡LA LUCHA ESTÁ EN LAS CALLES, NO EN EL PARLAMENTO!!!

Compañeros/a, nos vemos en las calles, para todo lo demás, sigan contando conmigo.


Carlos Serrano Hermo

viernes, 22 de noviembre de 2013

Luna suave

Luna tenue,
silencia el trajín constante
que durante el día
cautivó la lomada.

Entre las puertas
y las ventanas,
vidas completas,
poco a poco se apagan,
poco a poco se mueren,
poco a poco se callan.

Humeantes todavía,
en tierras de Morfeo
germinan la semilla
que florecerá mañana,
al cálido despertar,
con trinos y cortejos.

Columbia,
la blanca paloma,
conoce los entresijos
de aquel barrio,
que la vio nacer,
muda sin embargo,
deja pasar los instantes,
los oscuros secretos,
que entre vecinos
todos saben,
y nadie quiere dejar ver.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Dulce pausa

En la bahía,
la dulce luz caramelo rezuma quietud.
Bañada,
así se encuentra la costa de Santiago el gomero,
entre brisa suave y mar en calma.

Podría,
podría quedar dormido durante un milenio
mirando el horizonte,
suavizando sufrimiento y mala saña,
entregándolos a líneas tempranas.

Mis sueños,
se abrazarían a las damas engalanadas,
de azul inmenso.

Mis pesadillas,
se sumergirían quedando mudas
ante el negro abismo.

Mis ansias vendrían corriendo,
pero suaves, terciopelos,
sin agobios ni celos,
sin rabia que arrebatase
la solemnidad del momento,
perenne instante,
vida al completo.

Como Jonay con Gara
yo esperaría paciente,
a que día y noche se acabaran.
Que el fuego se helase
o se agotase el agua.

Aprender el caminar del tiempo
es un don maltrecho,
en días de no guardar,
de todo nuevo,
días rápidos como destellos,
pero la pausa y el silencio,
son saberes que bebimos
de nuestros ancianos ancestros,
conservados con celo,
en paños de lino hueso.

Estas líneas, estos versos,
escritos sin remedio
a los ojos que han regalado
este sosiego,
aquellos que durante años
acompañaron mis pasos,
aún en distancia,
y que por suerte o por gracia ,
en futuros lejanos,
se cruzarán con mis deseos más fuertes,
y mis más vivos anhelos.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Retrato de los miserables

Cuanto a ustedes corresponde, lo mejor es callarse. Entre las porquerías anda la cosa. Sus blasfemias, esas que visten como ropas de gala, desprenden un hedor insoportable. Así que se maquillan día tras día con sus éxitos cotidianos, o más bien, con la mutilación constante de quien se encuentra a su lado. Sí es su mujer, o marido, o compañero alguno, le aniquilarán lentamente hasta que a su lado se encuentre un maniquí absorto, en coma, pensando qué hizo mal en su vida para tan dura tortura. Si son sus hijos, cargarán todas sus frustraciones sobre ellos, exigiéndoles lo que nunca a ellos se exigieron. Si son compañeros de trabajo, con cada triunfo suyo, deberán jactarse, si es del vecino, deberán menospreciarlo. Querrán llegar a ser como sus jefes, para tratar a las personas a su cargo, peor todavía de lo que a ellos les trataron. ¿Saben ustedes lo que es trepar? Pues es deporte nacional entre la calaña. Esperan poder vengarse, pagando con quien no tuvo la culpa, de las tropelías sufridas. Pero sin embargo, si en el momento alguien se ofrece a combatirlas, serán denunciados y criticados por los funestos.

Su vil estampa, tornará día a día más negra, convirtiéndose en la vejez más absoluta y escalofriante. Esa que impide las ganas de vivir. Jamás, y digo jamás, pues lo creo, disfrutarán de las cosas que les lleguen. Sin embargo, envidiarán a todo aquel que en sus proximidades lo haga. Inventarán si acaso historias, para desprestigiar a las personas felices, pues no comprenden que puedan serlo. Serán capaces de vivir la vida de los demás, metiéndose en cada uno de los rincones más privados, con tal de no tener que vivir la suya propia. Eso, en mi pueblo, se llama vacío.

Sigamos pues describiendo a los individuos objeto de estudio. Nunca serán capaces de mostrar primero su opinión ante ningún debate, siempre esperaran a la voz cantante, para arrimarse a su sombra, pues no vaya a ser, que la tempestad les toque. Pálidos, grises, hasta en sus ropas, hasta en sus sueños. ¿Sueños? Pesadillas, o quizá ni eso, pues deberían emocionarse con algo. Suelen renegar de emociones, de las fuertes aún más. Contemplan el sexo como algo sucio, criticando cualquier práctica de cara a la galería y cometiendo,  las peores barbaridades de puertas a dentro. 

El pesimismo es reinante entre las huestes de los lúgubres de espíritu. Jamás podrán ver el lado positivo, sobre todo si están hablando de las circunstancias de otra persona. Todo serán miedos, malas palabras. Todo será turbio y escabroso. No podrán fiarse nunca de nadie y por lo tanto, no podrán amar.
¿Amor? Esa palabra es muy grande, para todos, sí, pero para ellos es inmensa. Para poder amar, hay que conocer la empatía, comprender, solidarizarse, admirar, compartir, todo ello, acciones impensables en el mundo de los grises.

Para despedirme, quiero dedicarle unas palabras al ejército desmoralizador que campa a sus anchas, en las lindes del mundo. Señoras, señores, vivan, respiren, sientan, sueñen, amen. Dejen detrás las envidias y los miedos y cojan de la mano a sus vecinos, acaricien, besen, griten, y manifiéstense. No estén, ¡molesten! Destaquen por algo, que no sea el cotilleo, que no sea la conjura. Hablen alto y claro, no murmurando improperios. Miren al frente y sonrían. Entreguen el pecho abierto para que les lleguen las cosas sin impedimentos. Compartan! Vistan de colores y sean escandalosos. Opinen. ¡¡¡Vivan, vivan, vivan!!!


Dedicado a todos aquellos que sufren a la masa abominable que embadurna todo.  

domingo, 27 de octubre de 2013

Crisantemo

Marchitándose lentamente el crisantemo,
se pregunta el porqué jamás cayó en tierra fértil.
¿Por qué tuvo siempre que pelear
por los dorados rayos de Sol?
¿Por qué forcejear
con los cardos y los cantuesos?
Agobiado por su maceta,
decidió caerse del tiesto,
salir por la ventana
y gritar al viento.
Pero nadie vio caer las lágrimas,
nadie escuchó su lamento.

Una vez más salir
y una vez más huyendo,
en la búsqueda de la calma,
del dolor del pecho.
Las raíces amputadas,
por tanto trasplante mal hecho,
no conseguían ya agarrar,
en ninguna arena
de ningún terreno.

Condenado como planta en un barco.
Aislado del mundo,
siempre navegando,
el crisantemo miró al cielo.
Allí divisó al halcón contento.
Y el halcón susurrando le dijo:

-Recuerda crisantemo,
eres una flor frágil
que no se hizo para el destierro,
deberás echar púas, 
ganchos y venenos,
ser salvaje como yo
y que te tengan miedo. 
Así son las leyes del mundo,
yo no las escribí 
pero las entiendo.
Aprende a leerlas y todo para ti
será nuevo.

El crisantemo asustado,
perdió algún pétalo
sabiendo que la consigna,
era un acierto,
pero que su tallo
y su corazón relleno,
jamás podrían aguantar, aquel tormento.
Y escribió antes de marchitarse
en su epitafio: sólo dos frases.

"Prefiero ser frágil flor y ser sincero,
y que mi perfume llegue a donde yo no puedo"

Así, las duras piedras,
las más duras, de entre todos los seres
del bosque negro,
lloraron durante días,
lloraron durante años,
como no lo hicieran con ningún veneno,
añorando aquel agradable aroma
que desprendía el crisantemo.

lunes, 12 de agosto de 2013

Destruyendo las costas a toda máquina

Golpea de nuevo la gran máquina del sistema capitalista, ahora en Canarias y en su vertiente de colapso de la tierra. No resulta muy difícil comprender, como funciona un sistema que pone por encima de todas las cosas, los beneficios económicos. Hay que producir y para producir, hay que especializar a los diferentes territorios para generar el máximo, sin tener en cuenta las consecuencias.

Cuando se creó la Unión Europea, los arquitectos de la estructura, sabían muy bien lo que hacían y fomentaron en cada territorio, las cualidades que ya poseían. Algunos de los lectores podrán pensar que esto, no es algo malo. Pero vamos a analizarlo un poco (si alguien quiere profundizar sobre este tema, le recomiendo la lectura del gran libro, “Las venas abiertas de América Latina” de Eduardo Galeano. Expone el mismo tema, pero centrándose sobre todo en la agricultura). Cuando el “gran experimento” de la Unión Europea se creó, como he dicho antes, potenciaron en cada lugar lo que creían su vellocino de oro. Dejando de lado muchos de los recursos con los que contaba cada área de la Unión. Así por ejemplo, a los países del norte, les dotaron con más capacidad y facilidad, para potenciar su industria, pues eran los motores del proyecto. A las zonas del sur, garantes de sol y playa, debían ser el reposo del resto de europeos. El lugar de ocio gratificante (de consumo, claro está), buen tiempo, actividades al aire libre, etc. Esto tiene unas consecuencias devastadoras en cada lugar. Primeramente, cuando existe un crecimiento económico correcto, los diferentes lugares realizan inversiones, crean proyectos y montan infraestructuras, dedicadas al sector en el que les ha tocado especializarse. Esta forma de actuación, genera en la mayoría de los casos:

  • Diferenciación en los niveles de vida de las personas. En las zonas industriales, se potencia la investigación, el trabajo en masa, se generan residuos y se crea una población absolutamente consumista.
  • Destrucción del medio ambiente. Por ejemplo, las lluvias ácidas, se veían principalmente en países como Polonia, y eran como consecuencia de la industrialización del país vecino Alemania. En España, por ejemplo, potenciar el ocio, contribuyó a la construcción sobredimensionada del parque urbanístico. Grandes hoteles, campos de Golf, destrucción costera, etc, etc. 
  • Trabajo cualificado en unos casos, trabajo precario en otros.
En definitiva, se crea lo que se llama un centro y una periferia. Ciudadanos de segunda y ciudadanos de primera. Una zona en la que la mano de obra, pueda ser más barata y otra en la que se consuman productos. Además de las consecuencias ecológicas que conlleva el especializar al máximo un territorio, explotando unos recursos hasta agotarlos. En zonas donde existan bosques, se talará; en zonas donde exista pesca, se esquilmará; en lugares donde sea barato construir, no se dejará un metro cuadrado de tierra libre; en territorios propicios para tener industrias, la contaminación de aire y agua, será espectacular. Así hasta la redundancia.

Pero esto no es todo, cuando el crecimiento económico se frena. Cuando, debido a los diferentes ciclos de producción, se entra en una crisis económica, los problemas se agravan aún más. (Las crisis, no nos olvidemos que son intrínsecas al régimen económico actual. Léanse, “Las Crisis del capital” de Karl Marx. Un librito de muy fácil comprensión, para entender cómo la búsqueda del máximo beneficio, trae como consecuencia, periodos de bonanza y periodos de escasez). Si resulta que, por ejemplo como ha ocurrido con la vivienda en España, la población no puede consumir un cierto producto o servicio, el territorio que había invertido todo en el mismo, se hunde. Ocurriendo lo que ya todo el mundo conoce, generación de un paro elevadísimo, bajada del nivel de vida, resentimiento aún mayor del potencial económico de un territorio.

Pues bien, en Canarias, está especialización de la economía se basó, en el turismo de consumo e irracional. Se comenzó a construir desaforadamente. Sin respetar leyes de costa, sin tener en cuenta los recursos hídricos viables para poblaciones flotantes grandes, sin infraestructuras de reciclado de residuos. Ahora, años después y con una perspectiva diferente, otorgada por la recesión económica, nos damos cuenta. 

Greenpeace, ha sacado un informe desolador que aporta las cifras de la “dolce vita” canaria, en concreto, desde el año 1987 hasta el 2005. Quiero aportar alguno de estos datos, pues son la evidencia de lo que ha supuesto la especialización, propia del capitalismo, en esta parte del mundo. 

Canarias ha sido la segunda comunidad autónoma, que más aumentó su ocupación en la franja de los 500 metros pegados a la costa, un incremento del 36%. Siendo además también la segunda que más aumentó la superficie artificial en términos absolutos (10.931 ha).

Si hablamos de términos municipales, Santa Cruz de Tenerife tiene una superficie total de 200 ha, dentro de esos 500 metros de la franja costera, de los cuales se encuentra ocupados, el 100%. En Las Palmas de Gran Canaria, la extensión es de unas 1.000 ha, de las cuales, están ocupadas más del 60%.

Si se mantiene la tendencia de construcción, algo que afortunadamente y debido a la crisis, parece que después del 2008 no ha sido así (aunque faltan datos), el incremento anual de ocupación sería del 0,26%

Pero aún hay más…, uno de los datos que “más me gusta”, pues pone de manifiesto, como el poder político ha estado y estará, supeditado a las órdenes del mercado. Quebrantando leyes de costa, creando leyes nuevas como la actual, en definitiva, corrompiéndose hasta el punto de que arruinen sus propios pueblos con tal de llenarse los bolsillos, es el gasto público que ha supuesto la mala gestión en las costas españolas en general, ha sido de 140 millones según un informe de Europa Press.

Con este artículo, el autor pretende hacer una reflexión para todas aquellas personas, que viéndose en estos momentos sufriendo, que piense con cautela, si lo que quiere es volver 10 años atrás, o realmente, esa forma de vida es lo que nos trajo aquí. No hay solución fácil, pero desde luego, esa solución no se encontrará dentro del régimen económico actual así como en el político. La salud de la tierra, depende de nuestra concienciación, economía local, no especialización de los territorios, consumo racional y en definitiva, ruptura con el sistema.  



Artículo publicado en Reeditor.com: http://www.reeditor.com/columna/10507/23/politica/nacional/destruyendo/costas/toda/maquina