Así recorro tu cuerpo
cuando iluminas tu cara,
de tus ojos salen risas
de los míos brotan lágrimas,
mis manos que te acarician
con suavidad y con calma,
afloran en ti pasiones
y a mí me queman el alma.
Pienso que tú estás presente
su mirar nos acompaña
por ti me siento culpable
a ella mi soñar extraña,
cuando la tengo te añoro,
sin ti mi mar no está en calma,
ella es la brisa tu el agua
ella es la noche tu el alba.
Si pensar me da tristeza
ya no quiero pensar nada
prefiero ser poesía
volar a tierras lejanas
navegar sin rumbo fijo
cantarle a la madrugada
elegir ¿sus brazos dulces?
¿o tus ardientes palabras?.
En recuerdo a ANTONIO MACHADO
(VICTORIA PRADA)