sábado, 2 de abril de 2016

El encarcelamiento de Andrés Bódalo y el fin del Régimen

No es la primera vez que corre por mis venas esta sensación, ya ocurrió con Alfón cuando lo encerraron. También había sucedido con cada una de las operaciones Pandora o Piñata y demás nombres absurdos que no quiero recordar. Por supuesto también pasó cuando casi meten presos a Carlos y a Carmen, pues lo viví en primera persona. Sus angustias, sus miedos, su desconcierto, su lucha, la solidaridad que les acompañó.




Pero esta vez algo más me duele, no sé si es porque cada gota que cae va rebosando el vaso. No sé si es porque he vivido muchos años en Andalucía y conozco bastante los entresijos del SAT. No sé si es porque a pesar de que con Andrés sólo he coincidido un par de veces, tenemos amigos comunes y frentes de lucha que nos unen. No sé exactamente qué me ocurre, pero cada vez es más fuerte en mi interior la sensación que mi gente, tarde o temprano, vamos a acabar todos presos.

No nos quieren enfrente. El Estado español, títere “fascista” del Capital Europeo, cada vez lo tiene más claro, quien molesta no sale en la foto. Temen a un pueblo que se organiza y que es capaz de defender los derechos de los trabajadores, combatir las actitudes racistas de los barrios, hacer arte reivindicativo, consumir de manera diferente, gritar alto y claro las ansias del pueblo. Realmente creo que están cagados de miedo, saben que la bola de corrupción que han creado y mantenido durante años para enriquecerse, tarde o temprano va a explotar. Están acojonados, perdonen las palabras, porque ven que se les escapa la situación tanto dentro de sus fronteras como fuera. Por todos lados el barco de la Europa de “Dos Velocidades” hace aguas y la parte caciquil, destinada al Sol y playa, llamada Estado español, que siempre supo ser dócil a los designios europeos, pretende hacer frente al abismo como siempre lo hizo, por la tangente de corte autoritario.

Aunque consigo pensar con claridad, los pinchazos en el estómago no se van. Pienso en Andrés y en su familia, pienso en los miembros del SAT. Pienso en Mónica y en Francisco, pienso en Alfon, en Noelia…, son tantos que no puedo nombrarles a todos, pero sí pensarlos. Pienso en mí, en cómo estaría en su lugar. Pienso en mi familia y en que a lo mejor algún día tienen que perder lágrimas por verme también encerrar. Los pinchazos se hacen más agudos. Pienso en que el Estado español tiene muy claro donde nos quiere llevar. 

De repente algo dentro de mí, cambia. Ese pinchazo se transforma en tormenta, en fuego. La tristeza pasa y comienza el cabreo. Si ellos tienen claro dónde quieren ver a los nuestros, quizá debamos dejar de evitarlo. Quizá cientos de jóvenes estén hartos del futuro que les han dejado. Quizá los familiares y amigos de los presos estén empezando a sentir algo. Quizá ya nos hayáis quitado tanto que hayamos perdido hasta el miedo.

Se llama política de conflicto, ¿es eso lo que vais buscando? Huelo a cadáver y creo que es el Régimen del 78, la Europa del Capital y todo el entramado mafioso que lo está sustentando.

¡Cuando todas las máscaras caen, sólo puede caminarse hacia Adelante!

Andrés, mi homenaje hacia ti y los tuyos, aumentar la lucha. 

jueves, 10 de marzo de 2016

CRISIS DE LOS REFUGIADOS, UE Y LA DERIVA HACIA EL ABISMO



La Unión Europea se encuentra en un momento crucial en su historia reciente. Primero ha sido la crisis económica más importante desde el crack de 1929 y  las consecuencias que todos conocemos: el recorte del nivel de vida, derechos y libertades de los ciudadanos de países miembros, políticas austericidas ,  naciones rescatadas, extorsiones y chantajes a Grecia,  el auge de los partidos de extrema derecha, la posible salida de Reino Unido del grupo, etc, etc.




Por si fuera poco todo esto en menos de ocho años, ahora Europa se enfrenta a la crisis humanitaria más importante desde la Segunda Guerra Mundial (1). Sólo en 2015 entraron en Europa más de medio millón de personas (2) y en las primeras semanas del 2016 el número era ya de 80000, mayor que en los cuatro primeros meses del 2015 (3). Más del 90% de las personas refugiadas que llegan a las costas griegas,  proceden de los diez principales países de origen de refugiados, incluidos Siria, Afganistán e Irak. (3)

Todo esto está teniendo consecuencias drásticas dentro de los países de la Unión Europea, virando su política hacia un camino de no retorno entre la xenofobia y la política del miedo. Sus actuaciones se traducen en endurecimiento en políticas migratorias, blindando sus fronteras e incluso desplazando militares a los puntos críticos de entrada de refugiados. En septiembre de 2015, Hungría cerraba sus fronteras con Serbia con 4000 soldados (4). En Grecia durante el año 2014 se produjeron varias denuncias de torturas por parte de sus guardacostas (5). Bulgaria ha desplegado su ejército ante la frontera turca para apoyar a la policía en las tareas de vigilancia, ante la posibilidad de que grupos de refugiados traten de entrar en el país (6). Macedonia, Eslovenia, Croacia, Serbia, toda Europa cierra filas, más vallas, más fronteras, más policías, más control…, más violencia. ¿De verdad este es el camino?

El papel de Turquía


Pero claro, ya sabemos que a los líderes europeos nunca les gustó mancharse las manos dentro de sus fronteras, siempre prefirieron que el terror y la miseria se quedaran fuera. Cuando se habla de aliados estratégicos, se habla por algo. A Europa le viene muy bien llevar mareando a Turquía varias décadas con la promesa de integrarla dentro de la UE, pues les hace de puerta de acero frente a los problemas que puedan venir de las guerras que La Alianza Atlántica genera en Oriente Medio. Esto es lo que ha ocurrido con el acuerdo que firmaron hace dos días con Turquía.

¿En qué consiste el acuerdo?

Entre las medidas principales, aún por cerrar, está la de devolver al país vecino a todo extranjero que llegue ilegalmente a las costas griegas, incluido a los sirios. A cambio, la UE se compromete a traer desde Turquía a un número de refugiados equivalente al de las expulsiones. (7). El acuerdo incluye otras tres condiciones para Europa: aumentar los 3.000 millones destinados a Turquía para atender a los refugiados, eximir a los ciudadanos turcos de la necesidad de poseer un visado para viajar a la Unión Europea y avanzar en el proceso de adhesión al club comunitario.
Sabemos que los tiempos en política son muy importantes, y es muy fácil prometer volver a introducir refugiados sirios “en condiciones legales”, cuando ya te has quitado el problema de encima.

Lo más cómico de todo este asunto es que nos quieren convencer que este plan ha sido instado por el presidente de Turquía. Claro, si ya es demasiado difícil de explicar la legalización de las devoluciones en caliente de refugiados de guerra, que lleva implícito este acuerdo, ¿cómo explicar que han “contratado” a un país que está denunciado por organizaciones internacionales por vulneración constante de los DD.HH? (8) ¿Cómo explicar ahora que Turquía es un país seguro donde la libertad de prensa está restringida (8), la represión a la disidencia es constante (10), (11) y donde se produce el tráfico de camiones cisterna de petróleo llegado del ISIS? (12)

Viaje a ninguna parte

Los líderes europeos quizá están sobreestimando su capacidad de negociación a estas alturas de la película. Quizá desconocen el desencanto que han provocado durante años en Turquía hacia la UE. (13) Buscarse aliados que se venden al mejor postor y que no respetan a sus propios ciudadanos ni el derecho internacional no parece la mejor idea.  Hacer añicos el “Acuerdo de Shengen” (14) y denegar el derecho de asilo a las personas refugiadas de guerra parece también un mal camino.

¿Qué es lo que está ocurriendo?

Quizá Europa va con paso lento pero inexorablemente hacia el abismo. Es posible que las élites europeas reconozcan que les queda ya poco de la mínima hegemonía que poseían. Todo concuerda, el final de los sistemas de bienestar, el auge de los partidos de extrema derecha, la ruptura de los acuerdos internacionales de asilo. El comienzo de una nueva Edad Media se vislumbra en el horizonte de la Europa del siglo XXI. ¿Es este el camino del Establishment europeo? Y lo más importante de todo, ¿los ciudadanos no tenemos nada que decir?









sábado, 19 de diciembre de 2015

REFLEXIÓN

Día 21 de diciembre de 2015, me levanto pronto para ir a trabajar. Como todos los días mientras desayuno leo la prensa. “Las empresas del IBEX 35 abren con ganancias; Turquía acusa a Rusia de atacar a disidentes Sirios que no pertenecen al ISIS; las compras de Navidad aumentan con respecto al año pasado.”

Termino de desayunar y salgo de casa, hoy me espera un largo día. Es increíble, es invierno pero no hace nada de frío. Dicen los expertos, que este año va a ser el año más caluroso desde que se registran las temperaturas. Creo que llevan varios años diciéndolo.

Cuando estoy llegando al pueblo donde trabajo, veo que en la acera hay un hombre que habla a voces a una mujer que se encuentra en el rellano de la casa. Ella, llora desconsolada y le pide por favor que no le grite. El hombre le ordena meterse en casa y posteriormente él se mete en el coche. La situación ha sido totalmente desagradable.

Entro en mi oficina, antes de ponerme al día con los correos y lanzarme manos a la obra, otro día más, hablo un rato con mis compañeros de trabajo. Hoy vienen alborotados, los dos son del mismo pueblo y conocen a una vecina que se ha suicidado este fin de semana. Parece ser que les iban a quitar la casa por no poder pagar. ¡Qué tragedia! Dice mi compañera. Después de un rato hablando, nos ponemos a trabajar.

A las cinco de la tarde salgo del trabajo, me meto en el coche y bajo a la ciudad. Hoy tengo que hacer unos recados que no pude hacer la semana pasada. Como siempre voy con retraso. Antes de llegar a la ciudad, paro a echar gasolina. Ha vuelto a subir. Antes con cuarenta euros  llenaba el depósito, ahora con cincuenta nunca lo hago.

En la puerta del supermercado me encuentro a una mujer rumana pidiendo dinero para comida. A mi lado pasa una señora con sus hijos pequeños cogiéndoles fuerte de la mano y les anima a ir más deprisa. Pienso que a lo mejor se creen que la mujer rumana tiene una enfermedad contagiosa o algo así. ¡Hay tanta gente estúpida en este mundo!

Cuando vuelvo a mi casa después de hacer la compra, me siento en el sofá y suspiro. Me queda todavía una dura semana. Rápido me doy cuenta de que voy a tener que estar así al menos otros treinta y cinco años más. Luego intento borrar esa imagen de la cabeza y me doy cuenta que debo sentirme afortunado, porque por lo menos tengo trabajo. Debo ser un esclavo contento.
Me meto en la cama y mi último pensamiento antes de dormir es una canción. Una cantinela que no se me borra desde hace unos años de la cabeza. 
“DE NOOOOORTE A SUR, DE EEEEEEEEESTE A OESTE. LA LUUUUUCHA SIGUE, CUESTE LO QUE CUESTE””

El día 21 de diciembre seguirá habiendo explotación, las grandes multinacionales seguirán existiendo, la guerra se cobrará sus víctimas, todavía viviremos en una sociedad consumista, el cambio climático no habrá cesado, el machismo estará igual de patente como también lo estará el racismo y muy probablemente, todavía la gente se suicidará por no poder pagar la casa.


¡¡EL CAMBIO SÓLO LO TRAERÁS TÚ CON TUS ACTOS. EL 21 DE DICIEMBRE SEGUIMOS EN LAS CALLES!!

lunes, 23 de noviembre de 2015

Voces suenan

Permítanme hoy que muestre la locura mía, o quizá la locura de nuestro tiempo, no en mis palabras, si no en la de poetas ya muertos.
Permítanme, que comparta con ustedes, la lujuria que tengo dentro, lujuria por escritos que queman y me provocan entuertos, que dan muerte a convencionalismos.
 Permítanme una vez más que escupa contra la placidez del mundo primero y que llore por la tempestad de los demás. Por los gritos yo hoy no duermo, por las balas escribo, por las bombas recito y por la vida comparto este momento lírico que tanto dolor de cabeza me está causando.

Insomnio entre renglones que va y viene. Paranoia que se transforma en rabia, rabia en tristeza, tristeza en efervescencia y vuelta a empezar. No teman mis amigos, sólo hoy podrán encontrarme tras los escritos de esta manera. Dicen los sabios, que quien escribe con vehemencia lo que siente y lo que piensa, termina volviéndose loco. Algunos les reímos su miseria y decimos que loco es aquel que no siente y que no piensa. Quizá la palabra loco se quede corta.

“El alma cantó la muerte, la verde corrupción de la carne,
e imperó el murmullo del bosque,
la queja febril del animal.
Siempre tañían desde torres
las azules campanas de la tarde.”

Georg Trakl


“Varas suplican cruzados brazos
escritura vacila pálido desconocido
flores impertinentes polvos atemorizan
vislumbre
lagrimea
vidrea
olvido.”

August Stramm


“A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro”

Damaso Alonso

“Y sin duda nuestro tiempo... prefiere la imagen
a la cosa, la copia al original, la representación
a la realidad, la apariencia al ser...”

Feuerbach


“Todo lo que una vez fue vivido directamente se ha convertido en una mera representación”

Guy Debord


viernes, 20 de noviembre de 2015

Fundidos los faroles

Fundidos,
los faroles, del norte y  del sur
por barcos navegados por barriles.

Llaman las auroras a la puerta, llaman presto a su calvario.
Secas tierras llegan imponiendo desiertos lejanos,
de manchas negras y marfil blanco.
¡Curiosa ciudad París, dónde el chocolate es amargo!
¡Curiosa vida de antaño que vuelve hoy a nacer!

Las nuevas alamedas son el olvido, de las vidas pasajeras.
Pateras de huidas y gestos de vergüenza.
Nacimientos de miles 
que no sembraran los cultivos,
pues simiente no queda.
Ni ríos, ni miel, ni orillas de arena.

Arada la tierra, sí.
Arada y arañada hasta sus cimientos, buscando fuego eterno.
Y el aire que cabalga la montaña más caliente que nunca.
Y la montaña menos blanca y el aire, menos aire y el agua, más salada.
Y el calor asciende lentamente por los confines el mundo.

Caen pájaros del cielo, por bordes y vallas, por cables pelados.
Caen los zorros por caminos de los bosques fragmentados.
Pesa el metal caído en los campos de arrozales
y pesan los niños buscando piedras para llamadas internacionales.

Torrenteras de desastres por laderas inundadas de humanos
Una huella imborrable en la memoria
Una cicatriz marcada,

que a los nietos de los nietos, les saldrá cara


(Esta poesía surge ante la próxima Cumbre del Clima en París del 30 de Noviembre y tras los atentados del Estado Islámico en esa misma ciudad, el día 13 de Noviembre)

viernes, 13 de noviembre de 2015

¿Rendición?

Huelo y huelo rendición...., amedrentados se mueven los paseantes, esperando algo. Nadie sabe qué, pero esperan. Rendición, rendición, vergüenza. Angustia, quemazón, desasosiego. ¿Cómo se puede estar tan lejos habiéndose visto tan cerca? Vergüenza,,desesperación, frio.. Rabia con.tó lo que se menea

Sólo algunos versos

En medio de la tormenta, del ruido y el barullo, cuando estás a punto de renunciar, un sólo acto de humanidad consigue sacarte de tu apatia y del miedo. Respiras, piensas y actúas y encuentras la calma más viva dentro del fuego.

Sólo algunos versos consiguen resucitarme, sólo algunas personas me dan ganas de luchar