jueves, 10 de noviembre de 2016

LA TRAMPA DE TRUMP

Cuando ocurrió la estafa de Goldman Sachs y se desplomaron las bolsas del mundo globalizado generando la crisis económica más grande después del Crak del 29, algunos ya vaticinábamos lo que podía suceder. La polarización de la sociedad y la desafección con las políticas que habían causado el desastre eran cuestión de tiempo. Por desgracia una vez más la Historia nos está dando la razón.

Después de la crisis vinieron las políticas de austeridad y la revolución neoliberal, haciendo recaer todo el peso de las pérdidas sobre las capas populares de la sociedad mientras el consumo de lujo crecía exponencialmente. Grandes masas de gente salieron en diferentes puntos del globo pidiendo más democracia y unas condiciones dignas de vida. Salvando mucho las diferencias de los distintos contextos, el común denominador que sostenía las protestas era una clase media que había sido empobrecida durante la crisis y cuyo futuro no era nada halagüeño.

Estas protestas han desembocado en muchas consecuencias, pero en general en pocos progresos para la vida de la clase obrera. ¿Qué ha ocurrido después? Más neoliberalismo, más crecimiento ilimitado, más patriarcado, más recortes y más empobrecimiento. La rueda del Capitalismo moderno no deja de girar y los perdedores dentro de los países post-industriales (“desarrollados”) buscan alternativas. He aquí cuando surgen los monstruos.

Cuando el Capitalismo entra en crisis, donde antes había cierto grado de bienestar (con muchos matices) ahora existe precarización, pobreza y hundimiento, las personas que lo sufren tienen dos posibles salidas. La primera se basa en una visión simplista del problema que está padeciendo. La clase media agonizante se deja llevar por la propaganda y culpa a clases más desfavorecidas de sus circunstancias. El racismo, la xenofobia y el nacionalismo suelen ser los tintes con los que se disfrazan las opciones políticas de respuesta. La segunda opción es sin duda en la que muchos de nosotros trabajamos. Intentar buscar la raíz de los problemas y mirar hacia arriba cuando llueve y no hacia los lados. Es decir, responsabilizar a las élites económicas de sus desfalcos, a la acumulación de capital y al sistema político-económico que sustenta la trama.

Pues bien, hemos llegado al punto de partida. ¿Por qué surge Trump, el Frente Nacional, el Brexit o toda la Ultra Derecha en Europa del Este? Porque ante el desmoronamiento del sueño del Estado del Bienestar (cara dulce del Capitalismo, sólo posible durante tiempos cortos y en lugares concretos) la población busca respuestas. Si no existe una red popular fuerte que ahonde en la raíz de los problemas y que tenga la estructura suficiente como para contestar la política de las élites. Si no existen organizaciones civiles capaces de empujar a la masa social a la colectividad, el apoyo mutuo y la solidaridad obrera. Si no hay cultura política y la sociedad está alienada, la opción fascista es mucho más sugerente, pues la solución es materialmente más fácil. Es más fácil culpabilizar a los inmigrantes de la cuidad de la falta de trabajo que mantener una lucha constante contra la oligarquía  que especula con la vida.

¿Cuál es la única solución para que no surjan elementos como Trump? ¿Cuál es la única posibilidad de derrotar a la derecha española? Articular a toda la gente disidente que no comulga con el programa político neoliberal y responder de manera coordinada. ¿Qué quiere decir eso en la España de hoy? Unir todas las luchas de los movimientos sociales y de los partidos políticos con marcado carácter popular. Aparcar las diferencias y abandonar los sectarismos. Todo terreno de la vida está en el campo de batalla y los de abajo somos mucho más débiles. Sólo una unión férrea de las personas y organizaciones de a pie dará la opción de contestar contundentemente.

Organízate en tu barrio, en tu ciudad, en tu puesto de trabajo. Organízate con cuantas más personas y organizaciones mejor.


¡El lugar es aquí, el momento es ahora, la persona eres tú!

sábado, 2 de abril de 2016

El encarcelamiento de Andrés Bódalo y el fin del Régimen

No es la primera vez que corre por mis venas esta sensación, ya ocurrió con Alfón cuando lo encerraron. También había sucedido con cada una de las operaciones Pandora o Piñata y demás nombres absurdos que no quiero recordar. Por supuesto también pasó cuando casi meten presos a Carlos y a Carmen, pues lo viví en primera persona. Sus angustias, sus miedos, su desconcierto, su lucha, la solidaridad que les acompañó.




Pero esta vez algo más me duele, no sé si es porque cada gota que cae va rebosando el vaso. No sé si es porque he vivido muchos años en Andalucía y conozco bastante los entresijos del SAT. No sé si es porque a pesar de que con Andrés sólo he coincidido un par de veces, tenemos amigos comunes y frentes de lucha que nos unen. No sé exactamente qué me ocurre, pero cada vez es más fuerte en mi interior la sensación que mi gente, tarde o temprano, vamos a acabar todos presos.

No nos quieren enfrente. El Estado español, títere “fascista” del Capital Europeo, cada vez lo tiene más claro, quien molesta no sale en la foto. Temen a un pueblo que se organiza y que es capaz de defender los derechos de los trabajadores, combatir las actitudes racistas de los barrios, hacer arte reivindicativo, consumir de manera diferente, gritar alto y claro las ansias del pueblo. Realmente creo que están cagados de miedo, saben que la bola de corrupción que han creado y mantenido durante años para enriquecerse, tarde o temprano va a explotar. Están acojonados, perdonen las palabras, porque ven que se les escapa la situación tanto dentro de sus fronteras como fuera. Por todos lados el barco de la Europa de “Dos Velocidades” hace aguas y la parte caciquil, destinada al Sol y playa, llamada Estado español, que siempre supo ser dócil a los designios europeos, pretende hacer frente al abismo como siempre lo hizo, por la tangente de corte autoritario.

Aunque consigo pensar con claridad, los pinchazos en el estómago no se van. Pienso en Andrés y en su familia, pienso en los miembros del SAT. Pienso en Mónica y en Francisco, pienso en Alfon, en Noelia…, son tantos que no puedo nombrarles a todos, pero sí pensarlos. Pienso en mí, en cómo estaría en su lugar. Pienso en mi familia y en que a lo mejor algún día tienen que perder lágrimas por verme también encerrar. Los pinchazos se hacen más agudos. Pienso en que el Estado español tiene muy claro donde nos quiere llevar. 

De repente algo dentro de mí, cambia. Ese pinchazo se transforma en tormenta, en fuego. La tristeza pasa y comienza el cabreo. Si ellos tienen claro dónde quieren ver a los nuestros, quizá debamos dejar de evitarlo. Quizá cientos de jóvenes estén hartos del futuro que les han dejado. Quizá los familiares y amigos de los presos estén empezando a sentir algo. Quizá ya nos hayáis quitado tanto que hayamos perdido hasta el miedo.

Se llama política de conflicto, ¿es eso lo que vais buscando? Huelo a cadáver y creo que es el Régimen del 78, la Europa del Capital y todo el entramado mafioso que lo está sustentando.

¡Cuando todas las máscaras caen, sólo puede caminarse hacia Adelante!

Andrés, mi homenaje hacia ti y los tuyos, aumentar la lucha. 

jueves, 10 de marzo de 2016

CRISIS DE LOS REFUGIADOS, UE Y LA DERIVA HACIA EL ABISMO



La Unión Europea se encuentra en un momento crucial en su historia reciente. Primero ha sido la crisis económica más importante desde el crack de 1929 y  las consecuencias que todos conocemos: el recorte del nivel de vida, derechos y libertades de los ciudadanos de países miembros, políticas austericidas ,  naciones rescatadas, extorsiones y chantajes a Grecia,  el auge de los partidos de extrema derecha, la posible salida de Reino Unido del grupo, etc, etc.




Por si fuera poco todo esto en menos de ocho años, ahora Europa se enfrenta a la crisis humanitaria más importante desde la Segunda Guerra Mundial (1). Sólo en 2015 entraron en Europa más de medio millón de personas (2) y en las primeras semanas del 2016 el número era ya de 80000, mayor que en los cuatro primeros meses del 2015 (3). Más del 90% de las personas refugiadas que llegan a las costas griegas,  proceden de los diez principales países de origen de refugiados, incluidos Siria, Afganistán e Irak. (3)

Todo esto está teniendo consecuencias drásticas dentro de los países de la Unión Europea, virando su política hacia un camino de no retorno entre la xenofobia y la política del miedo. Sus actuaciones se traducen en endurecimiento en políticas migratorias, blindando sus fronteras e incluso desplazando militares a los puntos críticos de entrada de refugiados. En septiembre de 2015, Hungría cerraba sus fronteras con Serbia con 4000 soldados (4). En Grecia durante el año 2014 se produjeron varias denuncias de torturas por parte de sus guardacostas (5). Bulgaria ha desplegado su ejército ante la frontera turca para apoyar a la policía en las tareas de vigilancia, ante la posibilidad de que grupos de refugiados traten de entrar en el país (6). Macedonia, Eslovenia, Croacia, Serbia, toda Europa cierra filas, más vallas, más fronteras, más policías, más control…, más violencia. ¿De verdad este es el camino?

El papel de Turquía


Pero claro, ya sabemos que a los líderes europeos nunca les gustó mancharse las manos dentro de sus fronteras, siempre prefirieron que el terror y la miseria se quedaran fuera. Cuando se habla de aliados estratégicos, se habla por algo. A Europa le viene muy bien llevar mareando a Turquía varias décadas con la promesa de integrarla dentro de la UE, pues les hace de puerta de acero frente a los problemas que puedan venir de las guerras que La Alianza Atlántica genera en Oriente Medio. Esto es lo que ha ocurrido con el acuerdo que firmaron hace dos días con Turquía.

¿En qué consiste el acuerdo?

Entre las medidas principales, aún por cerrar, está la de devolver al país vecino a todo extranjero que llegue ilegalmente a las costas griegas, incluido a los sirios. A cambio, la UE se compromete a traer desde Turquía a un número de refugiados equivalente al de las expulsiones. (7). El acuerdo incluye otras tres condiciones para Europa: aumentar los 3.000 millones destinados a Turquía para atender a los refugiados, eximir a los ciudadanos turcos de la necesidad de poseer un visado para viajar a la Unión Europea y avanzar en el proceso de adhesión al club comunitario.
Sabemos que los tiempos en política son muy importantes, y es muy fácil prometer volver a introducir refugiados sirios “en condiciones legales”, cuando ya te has quitado el problema de encima.

Lo más cómico de todo este asunto es que nos quieren convencer que este plan ha sido instado por el presidente de Turquía. Claro, si ya es demasiado difícil de explicar la legalización de las devoluciones en caliente de refugiados de guerra, que lleva implícito este acuerdo, ¿cómo explicar que han “contratado” a un país que está denunciado por organizaciones internacionales por vulneración constante de los DD.HH? (8) ¿Cómo explicar ahora que Turquía es un país seguro donde la libertad de prensa está restringida (8), la represión a la disidencia es constante (10), (11) y donde se produce el tráfico de camiones cisterna de petróleo llegado del ISIS? (12)

Viaje a ninguna parte

Los líderes europeos quizá están sobreestimando su capacidad de negociación a estas alturas de la película. Quizá desconocen el desencanto que han provocado durante años en Turquía hacia la UE. (13) Buscarse aliados que se venden al mejor postor y que no respetan a sus propios ciudadanos ni el derecho internacional no parece la mejor idea.  Hacer añicos el “Acuerdo de Shengen” (14) y denegar el derecho de asilo a las personas refugiadas de guerra parece también un mal camino.

¿Qué es lo que está ocurriendo?

Quizá Europa va con paso lento pero inexorablemente hacia el abismo. Es posible que las élites europeas reconozcan que les queda ya poco de la mínima hegemonía que poseían. Todo concuerda, el final de los sistemas de bienestar, el auge de los partidos de extrema derecha, la ruptura de los acuerdos internacionales de asilo. El comienzo de una nueva Edad Media se vislumbra en el horizonte de la Europa del siglo XXI. ¿Es este el camino del Establishment europeo? Y lo más importante de todo, ¿los ciudadanos no tenemos nada que decir?









sábado, 19 de diciembre de 2015

REFLEXIÓN

Día 21 de diciembre de 2015, me levanto pronto para ir a trabajar. Como todos los días mientras desayuno leo la prensa. “Las empresas del IBEX 35 abren con ganancias; Turquía acusa a Rusia de atacar a disidentes Sirios que no pertenecen al ISIS; las compras de Navidad aumentan con respecto al año pasado.”

Termino de desayunar y salgo de casa, hoy me espera un largo día. Es increíble, es invierno pero no hace nada de frío. Dicen los expertos, que este año va a ser el año más caluroso desde que se registran las temperaturas. Creo que llevan varios años diciéndolo.

Cuando estoy llegando al pueblo donde trabajo, veo que en la acera hay un hombre que habla a voces a una mujer que se encuentra en el rellano de la casa. Ella, llora desconsolada y le pide por favor que no le grite. El hombre le ordena meterse en casa y posteriormente él se mete en el coche. La situación ha sido totalmente desagradable.

Entro en mi oficina, antes de ponerme al día con los correos y lanzarme manos a la obra, otro día más, hablo un rato con mis compañeros de trabajo. Hoy vienen alborotados, los dos son del mismo pueblo y conocen a una vecina que se ha suicidado este fin de semana. Parece ser que les iban a quitar la casa por no poder pagar. ¡Qué tragedia! Dice mi compañera. Después de un rato hablando, nos ponemos a trabajar.

A las cinco de la tarde salgo del trabajo, me meto en el coche y bajo a la ciudad. Hoy tengo que hacer unos recados que no pude hacer la semana pasada. Como siempre voy con retraso. Antes de llegar a la ciudad, paro a echar gasolina. Ha vuelto a subir. Antes con cuarenta euros  llenaba el depósito, ahora con cincuenta nunca lo hago.

En la puerta del supermercado me encuentro a una mujer rumana pidiendo dinero para comida. A mi lado pasa una señora con sus hijos pequeños cogiéndoles fuerte de la mano y les anima a ir más deprisa. Pienso que a lo mejor se creen que la mujer rumana tiene una enfermedad contagiosa o algo así. ¡Hay tanta gente estúpida en este mundo!

Cuando vuelvo a mi casa después de hacer la compra, me siento en el sofá y suspiro. Me queda todavía una dura semana. Rápido me doy cuenta de que voy a tener que estar así al menos otros treinta y cinco años más. Luego intento borrar esa imagen de la cabeza y me doy cuenta que debo sentirme afortunado, porque por lo menos tengo trabajo. Debo ser un esclavo contento.
Me meto en la cama y mi último pensamiento antes de dormir es una canción. Una cantinela que no se me borra desde hace unos años de la cabeza. 
“DE NOOOOORTE A SUR, DE EEEEEEEEESTE A OESTE. LA LUUUUUCHA SIGUE, CUESTE LO QUE CUESTE””

El día 21 de diciembre seguirá habiendo explotación, las grandes multinacionales seguirán existiendo, la guerra se cobrará sus víctimas, todavía viviremos en una sociedad consumista, el cambio climático no habrá cesado, el machismo estará igual de patente como también lo estará el racismo y muy probablemente, todavía la gente se suicidará por no poder pagar la casa.


¡¡EL CAMBIO SÓLO LO TRAERÁS TÚ CON TUS ACTOS. EL 21 DE DICIEMBRE SEGUIMOS EN LAS CALLES!!

lunes, 23 de noviembre de 2015

Voces suenan

Permítanme hoy que muestre la locura mía, o quizá la locura de nuestro tiempo, no en mis palabras, si no en la de poetas ya muertos.
Permítanme, que comparta con ustedes, la lujuria que tengo dentro, lujuria por escritos que queman y me provocan entuertos, que dan muerte a convencionalismos.
 Permítanme una vez más que escupa contra la placidez del mundo primero y que llore por la tempestad de los demás. Por los gritos yo hoy no duermo, por las balas escribo, por las bombas recito y por la vida comparto este momento lírico que tanto dolor de cabeza me está causando.

Insomnio entre renglones que va y viene. Paranoia que se transforma en rabia, rabia en tristeza, tristeza en efervescencia y vuelta a empezar. No teman mis amigos, sólo hoy podrán encontrarme tras los escritos de esta manera. Dicen los sabios, que quien escribe con vehemencia lo que siente y lo que piensa, termina volviéndose loco. Algunos les reímos su miseria y decimos que loco es aquel que no siente y que no piensa. Quizá la palabra loco se quede corta.

“El alma cantó la muerte, la verde corrupción de la carne,
e imperó el murmullo del bosque,
la queja febril del animal.
Siempre tañían desde torres
las azules campanas de la tarde.”

Georg Trakl


“Varas suplican cruzados brazos
escritura vacila pálido desconocido
flores impertinentes polvos atemorizan
vislumbre
lagrimea
vidrea
olvido.”

August Stramm


“A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro”

Damaso Alonso

“Y sin duda nuestro tiempo... prefiere la imagen
a la cosa, la copia al original, la representación
a la realidad, la apariencia al ser...”

Feuerbach


“Todo lo que una vez fue vivido directamente se ha convertido en una mera representación”

Guy Debord


viernes, 20 de noviembre de 2015

Fundidos los faroles

Fundidos,
los faroles, del norte y  del sur
por barcos navegados por barriles.

Llaman las auroras a la puerta, llaman presto a su calvario.
Secas tierras llegan imponiendo desiertos lejanos,
de manchas negras y marfil blanco.
¡Curiosa ciudad París, dónde el chocolate es amargo!
¡Curiosa vida de antaño que vuelve hoy a nacer!

Las nuevas alamedas son el olvido, de las vidas pasajeras.
Pateras de huidas y gestos de vergüenza.
Nacimientos de miles 
que no sembraran los cultivos,
pues simiente no queda.
Ni ríos, ni miel, ni orillas de arena.

Arada la tierra, sí.
Arada y arañada hasta sus cimientos, buscando fuego eterno.
Y el aire que cabalga la montaña más caliente que nunca.
Y la montaña menos blanca y el aire, menos aire y el agua, más salada.
Y el calor asciende lentamente por los confines el mundo.

Caen pájaros del cielo, por bordes y vallas, por cables pelados.
Caen los zorros por caminos de los bosques fragmentados.
Pesa el metal caído en los campos de arrozales
y pesan los niños buscando piedras para llamadas internacionales.

Torrenteras de desastres por laderas inundadas de humanos
Una huella imborrable en la memoria
Una cicatriz marcada,

que a los nietos de los nietos, les saldrá cara


(Esta poesía surge ante la próxima Cumbre del Clima en París del 30 de Noviembre y tras los atentados del Estado Islámico en esa misma ciudad, el día 13 de Noviembre)

viernes, 13 de noviembre de 2015

¿Rendición?

Huelo y huelo rendición...., amedrentados se mueven los paseantes, esperando algo. Nadie sabe qué, pero esperan. Rendición, rendición, vergüenza. Angustia, quemazón, desasosiego. ¿Cómo se puede estar tan lejos habiéndose visto tan cerca? Vergüenza,,desesperación, frio.. Rabia con.tó lo que se menea

Sólo algunos versos

En medio de la tormenta, del ruido y el barullo, cuando estás a punto de renunciar, un sólo acto de humanidad consigue sacarte de tu apatia y del miedo. Respiras, piensas y actúas y encuentras la calma más viva dentro del fuego.

Sólo algunos versos consiguen resucitarme, sólo algunas personas me dan ganas de luchar

Surjo de la contradicción

Surjo de la contradicción
del problema eterno
Surjo del golpe
del enfrentamiento
de la presión constante
Surjo de la ilusión
del no tener miedo
del nada que perder
y del todo nuestro
Surjo de la caída
y del levantarse
del estar herido
y no callarse
Surjo, como otros,
de los pueblos oprimidos
que habrán de rebelarse

Granada

Ya oigo flamenco por las ventanas y veo a niños jugando en la calle. Caballos sobre la acera y encima, gitanos señoriales. Ya estoy en Almajayar. Al norte de la ciudad que albergaba a los poetas. Esa bonita ciudad, que me recibe con las manos abiertas.

Dignidad

Me preguntan por la calle, que qué es dignidad.
Dignidad es que un padre de familia no tenga que salir durante 15 horas al día de su casa, para poder alimentar a su familia.
Dignidad es que una señora de 80 años no tenga pesadillas durante las noches por miedo a que la echen de su casa
Dignidad es que un niño no se maree en clase porque no ha desayunado.
Dignidad es poder respirar aire puro, beber agua no contaminada. Poder sembrar y compartir las semillas y tener tierra donde hacerlo.
Dignidad es que una mujer pueda decidir sobre su cuerpo y su vida, que no tenga a toda una sociedad haciéndola sentir un objeto. O que no tenga que trabajar el doble para vivir igual.
Dignidad es que un saharahui, un castellano, un palestino, un vasco, un kurdo o un catalán, no tenga a un Estado opresor que no les deje ser lo que son, ni sentirse de su pueblo.
NO ES DIGNIDAD, los muros que levantan algunos estados contra personas, estados que son culpables de la miseria de las personas a las que impiden el paso.
NO ES DIGNIDAD que un estudiante no pueda terminar la carrera porque no tiene cómo pagarla o que cuando haya podido terminarla, con gran esfuerzo suyo y de su familia, tenga que emigrar a otro país para poder ganarse la vida.
NO ES DIGNIDAD una guerra ni es digno quien se hace rico con ella.
NO ES DIGNIDAD que haya enfermos en los pasillos de los hospitales, o muriéndose desatendidos por la calle.
NO ES DIGNIDAD que las grandes corporaciones decidan sobre la vida del 99% de la gente.
DIGNIDAD, EN DEFINITIVA ES, CUANDO UN PUEBLO SE LEVANTA Y A PESAR DE LAS DIFICULTADES, NO SE RINDE


Escrito para las marchas del 22/Oct/2015. Segovia

Inventando sueños

Contamos las noches de los inviernos una a una, intentando no perder el tiempo.
Caminamos siempre deprisa con las voces de los clarines acechando.

Recitamos cuentos para no olvidar el paso. Recordamos los sueños y con guitarras los inventamos

Gracias a las mujeres (7/N/2015)

Gracias a la mujeres que llenan las calles y recargan las pilas que tanto necesitaba. Calles de colores, calles de gritos, llamas de sueños y sonrisas. Gracias por esas miradas radiantes, tan importantes en estos tiempos. Sin vosotras no habrá cambio, no habrá nada.

Una vez más habla el aire, esta vez con voz femenina. Recuerda a la madre tierra, con sus DULCES almendras y sus montañas SALVAJES. LIBRE como el mar e INTENSA como la noche.

Habla detestando la violencia del macho, la incapacidad mediocre de imponer la fuerza.

¿Relegar lo extraordinario a segundo plano? ¿Por miedo o por impotencia?

Ni una menos. Ni en silencio. Ni sumisa. Ni a la espera. Ni arrodillada. Ni encubierta. Ni juzgada. Ni humillada. Ni mal pagada. Ni perseguida. Ni vigilada. Ni violentada. Ni expoliada.

Cuerpo, sí. Su cuerpo es suyo y también lo es su lugar en la Historia. Sus logros y sus victorias.
¡Qué se aparten del camino todos aquellos que por miedo o por vergüenza no consiguen entender la luz! ¡Qué se aparten antes de apagarla!



¡Qué vivan las brujas!

martes, 27 de enero de 2015

Coltán

Oscuras y lóbregas cavernas fueron mi hogar
mientras sudaba la sangre que da de beber al occidente hipócrita.
Niño minero y niño soldado,
crecí cavando hacia el infierno entre gritos de fusil.

Vengo del país de los gorilas
y al igual que ellos vengo muerto por la fiebre del coltán.
La infancia en esta tierra está en peligro de extinción,
como lo está la vida de los grandes simios
y la de sus montañas nubladas.  

El Mundo ha estado ciego durante una década
a una guerra de patio trasero,
con mil tumbas diarias.
Un adiós cada cinco minutos.
Ríos de lágrimas de madres.
Ríos de niñas violadas.
Masacre de pueblos indígenas.
Miseria de Europa que silencia y maquilla.

Uganda y Ruanda,
dos mercenarios pagados por Comunidad Internacional
para expoliar el corazón de la roca de nuestras selvas salvajes.
¡Tanta codicia asesina!
Codicia extranjera que exprime
a un pueblo hasta que desfallece
trabajando como esclavo.
Siempre vigilado por hombres armados
que escupen todo indicio de dignidad.

Huyo, huyo hacia un campamento
y cuando llego, ya no hay nada.
La enfermedad puebla las caras
y el miedo es una constante
en las noches de la vida desolada.
Vagabundos de la esperanza
buscamos la calma en cada mirada
y cada castigo se recibe con balas.

Congo
Un país rico y un país pobre.
Un país que esculpe en la roca
esperando entre vergüenzas
su justa venganza. 

lunes, 26 de enero de 2015

Pandora encarcelada

I.

Frío estaba el suelo esa noche.
Demasiada tranquilidad,
demasiada calma.
Nada auguraba las lágrimas,
nada los gritos de rabia.

De repente,
un estruendo y una puerta rota.
Mil pedazos bastaron para allanar la morada

Chalecos, capuchas, placas, pistolas,
prepotencia e ira,
invadieron los rincones más profundos,
lo más íntimo de vuestra casa en la Montaña.
Insultos y vejaciones acompañan la comparsa,
la farsa huele y la violencia avanza.
Cotidianidad maldita en estos casos,
infamia que camina nocturna y alevosa.

Durante horas buscando
Durante horas
Durante horas asustados
Durante horas
Durante horas preguntando
¿Qué buscan con tanta saña?
¿La chispa en los ojos que nunca tuvieron?

Su mundo muerto,
aquel que se descompone,
está fuera embriagando con su hedor la nada,
La nada que lo invade todo.
No vengan al centro de nuestras esperanzas,
a pudrir con sus garras lo que no comprenden.
No vengan a mancillar lo poco que queda,
pues a cada agresión una respuesta será dada.

El miedo ya no convence a nadie.
Su verdad está tan prostituida
como lo estuvo su mentira,
pues son dos caras de la misma moneda.

Yo también soy anarquista
grita el pueblo,
Tengan cuidado
no hayan abierto de verdad,
la Caja de Pandora.

II.

Libertad encerrada, rota y reprimida.
Quien más anhela surcar los montes
y más pelea por conseguirlo,
Mayor castigo le envenena.

Siete,
siete almas secuestradas.
Siete hijas que a la tierra le arrancan
esos criminales sin escrúpulos,
sin nada más que la miseria que dejan
cuando en su camino avanzan.
Siete vientos que no frenarán con sus trampas.

El sueño que portan,
inundarán sus tumbas vacías.
Y sus destellos,
atravesarán la niebla de ponzoña que arrastran.

Que la miserable conducta
que imponen con mano de hierro,
más pronto que tarde se vuelva en su contra.

Y los pocos
Y los menos
Y los pequeños
Se hagan grandes
Se vuelvan muchos
y pueblen el Mundo
con paso constante.

Se ha abierto la veda.
Se ha escuchado el grito en la sombra.
Todas las rejas que cumplen
con el papel mojado
que autoridades les dieran,
rasgarán en un futuro cercano,

los pies de barro que ya tambalean. 


(Título sacado del artículo homónimo escrito por un@ de los compañer@s implicados en la pantomima de Pandora.  El artículo hizo vibrar algo demasiado profundo en mi ser. Este poema se lo dedico a td@s ell@s, con todo el respeto y cariño de un compañero que no les conoce, pero que les siente de cerca)

miércoles, 14 de enero de 2015

Dos locuras

A dos locuras me agarro 
y una sonrisa me lleva, 
dos dolores entre los guijarros del camino a entre tiempo.
Si no te sigo, perdóname, 

estoy jugando y anocheciendo.

El Yo mató a Nosotros

La vergüenza que me da mirarnos a la cara
y ver la nada que puebla nuestro rostro.

El Yo hace tiempo que mató al Nosotros.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Calma antes de la tormenta

En un mundo donde no pasaba nada. Donde los derechos eran pisoteados a diario y todo el mundo callaba. Allá, donde los siervos defendían a sus amos, y eran esclavos sin saberlo. Allá, donde lo único que se escuchaba era el silencio y los señores dormían tranquilos, pues no tenían de qué estar inquietos..., a veces se producían conatos de rabia. Esas manifestaciones de dignidad, en donde se puede apreciar el tormento que sufre la gente. Son esporádicas, sí, pero son puras y vivas.
Quizá y sólo quizá señores del mundo, la tranquilidad con la que hoy pueden dormir, sólo sea la calma que precede a la tormenta...

Impávidos altaneros

Las balas perdidas en los torrentes del azar surcan los golpes,
viran y se tambalean ante las adversidades, pero continúan cabalgando.
El escenario, escarnio anclado a suelo de goma o quizá en latitudes mediterráneas, a cemento armado, es a la vez espectador del baile, baile de sensaciones a veces frustradas.

Los impávidos altaneros se engalanan con sus mejores trajes, intentando demostrar su condición de piojo resucitado. ¡Cuán grande es el coraje de la ignorancia! El tuerto, rey de los ciegos, siempre mira cíclope por encima del hombro, por encima del hombre que tiene a su lado. ¿Inocentes de las barbaridades sufridas? Carcajadas en mis entrañas me produce la frase. Malsonante viaje me trajo a estas costas, donde el pisoteado, pisa aún con más fuerza a su hermano. ¡Adelante! ¡Adelante! Continúen desmembrándose entre ustedes, mientras desde arriba les escupen blasfemias disfrazadas de olor suave.

Laurisilva

La inmensidad verde lo empapaba todo, con sus trenzas colgando. Invadió ese miedo que asoma cuando la belleza en bruto se deja alcanzar, ese nudo en el estomago cuando aparece la hermosura en su estado natural. Pocas veces el silencio estuvo tan poblado de sonidos, crujidos y graznidos. Pocas veces la soledad estuvo tan acompañada. Si los mundos mágicos existen, este es su cielo, pues no imagino nada tan elegante. Afortunadamente todavía existe la grandeza, afortunadamente todavía el planeta respira y lo extraordinario roza la sensibilidad de quien se deja. Un placer conocerte Laurisilva.